jueves, 28 de junio de 2012

Reflexionando sobre como llegar a ser buena maestra...



DECALOGO DEL BUEN MAESTRO


Son muchos los tributos que han merecido ser las leyes del buen maestro. Desde una frase como “la experiencia hace el buen maestro” como decálogos y generosos autores, pedagogos, filósofos, escritores, hasta mismos estudiantes han encontrado a través de la práctica en un aula de clase con un grupo de personas, que no es tan fácil ser maestro y que sólo el pensamiento del que está en frente del grupo, se sienta responsable de la enseñanza y educación del mismo, se identifique como maestro, docente o profesor, y reconozca que es una tarea difícil de ejecutar pero muy satisfactoria en el logro de sus frutos.

Ser maestro no es de la noche a la mañana. Ser maestro es aprender que hay que ganarse desde la confianza del alumno hasta el respeto. Es demostrar que es ante todo ser humano como cualquier otro, pero con el conocimiento claro de que lo que sabe es para enseñarlo a los demás sin indiferencia ni  egoísmo pero sin con orgullo, alegría y responsabilidad.

Mucha paciencia….mucha paciencia…..porque no todos los alumnos tienen la misma forma de captar el conocimiento, ni de pensar a la misma velocidad, ni con el mismo interés. Hay alumnos desconcentrados, desinteresados y desmotivados. El maestro debe entonces, lograr su concentración, su interés y motivación por lo que aprende.

Buen maestro no es aquel que le dá el pescado, sino aquel que le enseña a pensar. Es el líder de la clase. Es el que comparte no solo su conocimiento, sino su vida completa en el aula, su vida en el campo de juego, hablando del maestro de la educación física, la recreación y el deporte. No es jugar con ellos, sino orientar el juego.

Varios decálogos del buen maestro, nacen con las preguntas de los estudiantes: que le cuesta regalarme una nota? ¿Siempre tiene que evaluarnos? ¿Invento una excusa para no entregar tareas ni evaluaciones porque me es difícil reconocer que no he estudiado? Lleguemos tarde, porque el profesor siempre lo hace? No valora que al menos leí?...

Entonces?, Maestro, sea como siempre ha sido, no regale notas, evalúe siempre, no crea excusas que lo que aprendió el estudiante de lo que usted le enseñó está adentro de su cabeza y de su cuerpo y lo debe demostrar en las evaluaciones, y en la práctica de la actividad física, en el caso del educador físico. Y por sobre todas las cosas, llegué puntualmente, para valorar en una conversación previa con los alumnos, si leyeron, hicieron el trabajo que así demostrarán el respeto a su labor como docente, aunque no lo reconozcan pública ni personalmente.

Sólo queda en la conciencia de cada uno, que su paso por la escuela, dejó su huella para toda la vida. Y que muchos años después descubrirá que ese estudiante que tanto juzgó, tanto molestó en clase y nunca trajo las tareas, encontrará en usted el mejor docente que haya podido tener. O que ese docente regañón pero alegre, exigente pero paciente, orientó el camino del éxito y la satisfacción de su papel de estudiante en el mundo, para que fuera el mejor de los seres humanos.

A continuación, algunas frases de los principales decálogos conocidos, en el mundo de la didáctica de la enseñanza-aprendizaje:

·         Preparar las clases
·         Llegar puntualmente
·         “No salirse de casillas”, paciencia
·         Identifica el perfil de cada estudiante, analízalo desde el primer dia de clase
·         Alguna broma, sobre el tema, puede combatir lo tedioso de la clase
·         Ser  creativo en cada una de las clases, si toca verse con los mismo estudiantes todo el tiempo
·         Llamar a los estudiantes por su nombre
·         La pedagogía del amor, funciona
·         La pedagogía de la mirada directa, calma
·         La pedagogía de la pregunta, motiva
·      Use el círculo de comprender, perdonar y corregir, aunque los estudiantes valoren esto después en el tiempo.
·         Cumpla con las tareas puestas.
·         Evalúe, evalúe y evalué. La nota no es todo.
·         Exprésate con amor
·         Escucha siempre, ponles atención
·         El diálogo por sobre todas las cosas, para resolver conflictos, para descubrir su tristeza
·         Eres el modelo, enseñar con el ejemplo.
·         Promueve la sana convivencia
·         Participa del juego y la diversión con ellos en el momento oportuno.